lunes, 10 de septiembre de 2012

NORMAS PARA ENTRAR EN EL RETIRO


Hasta el año 1868, el parque del Retiro estuvo cerrado al público por ser propiedad real. Desde su creación perteneció a los reyes estando prohibida la entrada al pueblo de Madrid. 

En 1767 se permitió por primera vez que el público pudiera pasear por algunas zonas del parque, cumpliendo, eso sí, ciertas condiciones que fueron publicadas en un Aviso al público.  

Aunque las normas hoy nos resulten cómicas, hay que trasladarse a mediados del siglo XVIII y comprender la mentalidad de entonces. 

Los hombres podían entrar en el recinto siempre que fueran «peinados, sin gorro, red, montera, no cosa que desdiga del traje decente que se usa, por consecuencia, en casaca y chupa, sin jaquetilla, capa ni gabán». 

Las mujeres también tenían que cumplir una serie de requisitos, no se vayan a creer que iban a ser menos, »al entrar tenían que guardar el manto, pues a la que se le viese en el hombro o en la cintura se le quitara por los 'Guardas Reales' del Sitio, sin que sirva de disculpa al ambiente u otra razón».

Como dije anteriormente, no fue hasta 1868 cuando el parque pasó a ser público denominándose momentáneamente Parque de Madrid, para que quedara bien claro que pertenecía a los ciudadanos. 

Como con la revolución de 1868 y el destronamiento de Isabel II fueron cambiados todos los nombres de las calles alusivos a la familia real, esto incluyó el Retiro que con la restauración borbónica recuperó su nombre de Parque del Retiro.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.
http://www.edicioneslalibreria.es/

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